Estrés laboral: ¿Quién cuida a los cuidadores?

En los nuevos entornos laborales, que tienen como norma el cambio y la imprevisibilidad, la capacidad de mantener la calma y permanecer creativamente comprometido, es esencial.

Esto es una realidad, especialmente para los cuidadores que trabajan en asilos y residencias geriátricas, en donde se deben procurar las actividades programadas y las rutinas diarias, y se deben atender de manera creativa y eficiente las emergencias médicas diarias y alteraciones emocionales.

Los cuidadores están comprometidos con crear un ambiente reconfortante y adecuado para que los ancianos se sientan felices en su nuevo hogar.

¿Y qué pasa con los cuidadores?

La rutina diaria de un cuidador es desafiante e impredecible. Por ejemplo, cuando “María” repentinamente se siente mal durante la comida, los cuidadores deben responder de manera inmediata ante sus necesidades.

Están al pendiente de los efectos emocionales que esto pueda originar en los demás residentes y reconfortan a los miembros de la familia a quienes se les notifica del evento. Justo cuando las cosas comienzan a tranquilizarse, llega el coro de la escuela, uno de los residentes necesita ir al baño y otro comienza a gritar en el pasillo.

Cada emergencia o interrupción genera estrés para los cuidadores, que trabajan en un ambiente de constante caos e incertidumbre. Mientras que los cuidadores familiares pueden tener la opción de tomarse un descanso, los cuidadores de estas instituciones no pueden hacerlo.

Al salir del trabajo, los cuidadores regresan a sus casas con sus familias, que también necesitan de su ayuda y apoyo. Es por esto que es aún más importante para los cuidadores institucionales tener estrategias y herramientas para ayudarlos a seguir adelante.

El programa del INABE le proporciona procesos a los cuidadores para poder reconocer los síntomas del estrés, usar herramientas específicas para regresar a un estado mental de calma y desarrollar la habilidad de liberar sus emociones negativas que disminuyan sus niveles de energía.

Los cuidadores descubren que pueden cambiar su proceso de pensamientos, con base en la neurociencia, para tomar decisiones que cambien su experiencia de las jornadas impredecibles y demandantes. Estos cambios no solo tienen un impacto positivo en los cuidadores, sino también en toda la comunidad de la residencia geriátrica, incluyendo a los ancianos y sus familiares con quienes trabajan.

Imagine como sería para los cuidadores, que llegaran al trabajo sintiéndose relajados y frescos, listos para comenzar su día con entusiasmo y ansiosos por convivir entre ellos y con sus pacientes. ¿Cómo sería si pudieran lidiar con los retos alegremente?, ¿Qué pasaría si se pudieran mantener enfocados, con mayor creatividad y en verdad disfrutar el proceso conforme recuperan el orden y la calma?, ¿Cómo sería trabajar en un ambiente como este, incluso con los eventos impredecibles y las constantes demandas?

Fuentes:
“It’s a Dignity Thing:” Nursing Home Care Workers’ Use of Emotions – https://www.ncbi.nlm.nih.gov > NCBI > Literature > PubMed Central (PMC)
The Caregiver’s Dilemma: How to Tend to a Loved One Without Losing Yourself by Francine Russo; Scientific American Mind; November/December 2016

By |2018-12-06T21:13:13+00:00November 29th, 2018|Uncategorized|0 Comments

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